sábado, 14 de diciembre de 2013

Érase una vez que se era...

1989. Tenía 13 años. Ese año participé por primera vez en una carrera, la de mi barrio de siempre, Canillejas, el Trofeo José Cano. Tengo algún recuerdo de ese día: Salí como alma que lleva el diablo. A los pocos metros me entró flato. El resto de la carrera no pude hacer otra cosa que sufrir, andando la mayoría del tiempo, corriendo sólo los pequeños tramos que el dolor y la falta de aire me permitieron. Así hasta llegar a la recta final. Me olvidé entonces de lo mal que lo estaba pasando y corrí de forma continuada hasta cruzar la meta. Sólo para salvar la honra. Mejor dicho, como en aquel momento pensé: para no hacer el ridículo delante de "tanta gente". No tengo ni idea de la distancia que en total "corrí", pero me pareció una eternidad.

Hace unas semanas, recogiendo algunas cosas del trastero de mi hermano, en una caja de zapatos, encontré la placa conmemorativa de la carrera, junto con otros recuerdos infantiles. Mi primer trofeo carreril. En realidad, mi único trofeo. Ni siquiera se puede considerar eso. Pero me hizo mucha ilusión...
 Aunque nadie lo sabía (ni yo misma), se fraguaba una runner

lunes, 16 de septiembre de 2013

XXXV Carrera Popular Fiestas de La Elipa

Ayer domingo 15 de septiembre participé en la XXXV Carrera Popular de las Fiestas de La Elipa ("sí que flipa"), el barrio donde viví durante 8 años. Fue una decisión repentina, casi por impulso, que tomé el sábado por la mañana. 

Reunión de forofos. Precio popular (3€). Posibilidad de inscripción allí mismo. Sin masificación. Sin tener que madrugar. Correr por calles de sobra conocidas. Poco más se puede pedir.

 Grupo de Forofos posando para la ocasión. De fondo, el Dragón de la Elipa, "icono" del barrio... Sí, sí, ese que salía en los títulos de crédito de Barrio Sésamo. A mi lado, con camiseta a rayas, Ninfa, ganadora de la carrera en categoría femenina. Una verdadera máquina.

10km, que al final quedaron en 9,6km según medición del Garmin. Fueron dos vueltas por las calles del barrio. Si por algo se caracteriza la zona es por tener cuestas mires por donde mires. Claro que, lo mismo que se suben, se bajan. 

Fui sin pretensión en lo que a tiempo se refiere, como últimamente viene siendo habitual. Y como más estoy disfrutando. Los dos primeros kilómetros, acompañada de Carmen (Ina en forofosdelrunning). A partir de ese punto, cada una a lo suyo. Ella metiendo zapatilla y yo a mi ritmillo.  

 Con Ina, minutos antes de la salida. A ver esas chicas Forofas si se animan!!

Disfruté mucho recordando que hace tres años andaba por esas calles... cuando la palabra running ni siquiera existía en mi diccionario. La cuestas de Ricardo Ortiz y la Avd. de Daroca que entonces pateaba, ayer las estaba encarando al trote. Y también la bajada por Marqués de Corbera. Un final de carrera cuesta abajo es una auténtica gozada. Los últimos 600 metros salieron a una velocidad media de 5,09 min/km. Casi sin darme cuenta. Lo prometo. Carrera sin chip. Tiempo oficioso: poco más de 56 minutos. 

 Con cara de "velocidad" (o algo así) llegando a meta

Compartí un rato de charla con los forofos, con los que no coincidía desde hace varios meses. Choqué manitas. Agradecí y aplaudí los ánimos recibidos desde aceras, balcones y coches, cuyos conductores esperaban pacientemente. Animé a algún corredor en los momentos de flaqueza. Bromeé con otros en la cola del pelotón. Me lo pasé genial. No me cabe duda: si puedo, el próximo año, repito. Y si es posible, también por impulso.

lunes, 8 de julio de 2013

Quedada Sureña II: Por el Cerro de los Ángeles

1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo, 4 de abril, 5 de mayo, 6 de junio, 7 de julio, San Fermín, al Cerro de los Ángeles hemos de ir...

Ayer domingo se celebró la 2ª Edición de la Quedada Sureña con los FFDR, o lo que es lo mismo, reunión de unos cuantos locos con la excusa de echar unos trotes por el Cerro de los Ángeles (Getafe), considerado el centro geográfico de la Península Ibérica. 

A las 7:45 me recoge Devachan, que amablemente me ha ofrecido su coche para ir hasta allí. Al llegar, ya hay unos cuantos Forofos de tertulia.

Forofos preparándose para la jornada de running

En poco rato el grupo se va completando y tras unos minutos de charla e intercambio de impresiones nos preparamos para posar para la tradicional foto de familia. Había casi tantas cámaras como en una presentación futbolística...
A pesar de las bajas de última hora nos juntamos unos cuantos

Varios grupos según nivel. Recorrido de una, dos o tres vueltas, a gusto del consumidor. Me uno a Carmen y Chelo (Ina y Candelagirl) que, aunque corren bastante más deprisa que yo, hoy prefieren ir tranquilas. Sin calentamiento ni tonterías previas nos ponemos en marcha. La primera vuelta transcurre "a la sombra de los pinos", por caminos estrechos y con algunas irregularidades que te obligan a no alejar demasiado la vista del suelo.

 Mano a mano con Ina

Se supone que tenemos que seguir el recorrido marcado por los que van delante, pero enseguida quedan fuera de nuestro alcance. De las tres, Chelo es la que conoce la zona, pues ya estuvo en la anterior quedada, aunque no recuerda bien el trazado de la 2ª vuelta, pues un tramo se hace por fuera del pinar. No hay posibilidad de pérdida, pero nos va a tocar improvisar... En eso estábamos cuando su consorte, Julián (Elliot Ness) vuelve sobre sus pasos para buscarnos. Nos llama lentas y alguna cosa más y nos sugiere que recortemos en diagonal para acercanos a los de la cabeza... que por el ritmo que llevan bien podrían estar ya estirando. Y allí nos deja otra vez. Y ahora encima, como diría Brad, metidas en medio de un sembrao por hacerle caso. Eso nos pasa por recortadoras...

Con Devachan, al que alcanzamos después del recorte

Terminamos la primera vuelta. Por allí nos están esperando SRG y Brad, dispuestos a guiarnos por el buen camino (o algo así). Salimos del pinar. Y a partir de ahí, se acaba lo bueno: ¡Viva Lorenzo! A nosotros se va uniendo algún despistado/rezagado, con lo que el grupo va aumentado. Pero al poquito, SRG tiene un tropezón y cae. Sólo se ha hecho una herida en la rodilla, pero prefiere regresar al punto de partida. Y se va acompañado hacia allí.

Continuamos las tres Marías con Brad. Improvisando el recorrido. Carril bici por aquí, camino de cabras por allá. Cuesta por aquí. Cuesta por allá. Que si voy a andar un poco ahora que nadie me ve.... Y el sol siempre presente... ¡Lo que nos hemos arrepentido de no haber continuado al cobijo de los árboles!

Pero viendo que yo no daba para más, nuestro guía ha decidido hacer otro recorte más. Era eso o verme arrodillada pidiendo clemencia. De nuevo, en nuestro recorrido alternativo se nos han ido uniendo otros despistados. ¡En el autobús escoba hay sitio para todos! Al final, 11,200km según el Garmin. El trazado inicial tenía unos 12km... tampoco hemos recortado tanto. La pena, que los fotógrafos nos estaban esperando en el lado contrario, y no han podido inmortalizar el momento, jajaja.

Después, un poco de agua, que dicen que es buena para la sed.

¡Mi reino por una botella de agua!

Pero para la verdadera hidratación y posterior nutrición nada mejor que ir sin demora a
"El Cardenal", donde Nico (Obispo) nos tenía preparada una buena en su casa...

Una mesa que más parecía de celebración post-bautizo nos estaba esperando...

...que en pocos minutos se llenó de exquisitos manjares...

Los que por allí paseaban nos miraban, curiosos. Semejante espectáculo a las 11 de la mañana supongo que no es muy normal ¿Se preguntarían si éramos turistas ansiosos por degustar una buena paella? ¿Buscarían entre la multitud a una niña vestida de comunión que no veían por ningún sitio?

En definitiva, que nos lo pasamos de p.m. Antes, durante y después. Y dicen por ahí que ya ha empezado la preparación de la 3ª Edición. La cuenta atrás ha comenzado. Quedan 364 días...

Gracias por las fotos que han ayudado a ilustrar esta entrada a: Crusti, Yonhey, Runni y SRG.

domingo, 23 de junio de 2013

La Noche del Deporte

El sábado se celebró en Madrid "La Noche del Deporte". Y entre los diversos actos, una carrera por el centro de la ciudad. 8kms. Retiro-Cibeles-Castellana-Santiago Bernabéu-Castellana-Colón. Sin dorsal. Sin chip. Sin clasificaciones. Dejaré de lado los motivos oficiales. Prefiero quedarme con  la esencia: el fomento de la práctica deportiva, correr por correr. Con el atractivo de ser una carrera nocturna y una vez más, en buena compañía.

Va la crónica...

No hay ropero, así que no me queda más remedio que obligar a madre a que hoy me acompañe. Bajamos andando desde la zona de salida hasta Cibeles. Allí me despido de ella, que se va con la mochila de mis pertenencias hasta la llegada. El punto de encuentro con los FFDR se ha fijado a las 22:15 en la estatua del Ángel Caído. No voy sobrada de tiempo, así que aprovecho para ir hasta allí a trote de futbolista. 3 kms de calentamiento. Llego empapada de sudor. No sé a qué temperatura estaremos, pero hace mucho calor.

Saludos a los FFDR, algunos ya conocidos, otros no tanto. Y enfilamos hacia la salida. La multitud (en los medios de comunicación han llegado a decir que 50.000 corredores, aunque esto no me lo creo) espera impaciente. Brad y Gandal intentan situarse más hacia adelante pero todos no podemos pasar y nos quedamos cortados. Me pego a Runni y Maera. 

A los pocos minutos la marabunta comienza a moverse, con lo que intuimos que han dado la salida. Pasamos el arco, aunque a los cien metros ya estamos otra vez parados. Las salidas desde el Retiro son casi todas así. Poco a poco empezamos a correr, regateando corredores de la mejor forma posible.

Perfil favorable hasta Cibeles, donde tomamos el Paseo de Recoletos. Sobre el km 2 me pregunta Runni cómo voy... pues no mal del todo pero tampoco para tirar cohetes. Pasamos por Colón. Busco a mi madre entre los espectadores pero no la encuentro. Estoy sudando de manera exagerada. Lo comento con Runni. Efectivamente, hace un calor insoportable. 

Seguimos Castellana arriba. Pasamos el km 3 y empiezo a sentir un pinchazo en el costado derecho.... MALDITO FLATO... (que me acompañará el resto de carrera) y maldito el sandwich mixto que me he tomado sin respetar las horas de digestión. No es muy intenso, pero sí lo suficiente como para sumar otra cosa más a los peros del día. A partir de este momento toca sufrir. Sufrir hasta llegar al km 5 donde culmina la subida.

Y sufrir en la bajada hasta Colón. Recupero un poco el aliento. El flato sigue ahí. Y el calor también. Sudando como un pollo. Vuelvo a comentarlo con Runni... la verdad que yo no esperaba que en una carrera nocturna la temperatura fuera tan elevada. 

Cae el km 6. Cae el km 7. Sufriendo. En todos el Garmin pita a la par que pasamos por la señalización kilométrica. Con exactitud. Es de esperar por tanto que último kilómetro también esté bien medido, ¡Craso error el pensarlo! Suena el aviso del 8, pero la meta apenas se atisba en la distancia. ¡Qué medio kilómetro más largo! Voy sintiendo cada metro. Pasamos el monumento del descubridor que da nombre a la plaza. Ya está ahí, me anima Runni. ¡Ya está ahí! ¡Por fin! Y cruzamos el arco de meta entre la multitud. Tiempo: 52:46 para 8,600 km, a una media de 6,07 min/km, pero con los primeros minutos parados.

¿Los motivos de tanto sufrimiento? Pues no lo sé. Supongo que un poco de todo. 

Por una parte, el recorrido. Es la tercera vez que subo en carrera por la Castellana, pero en las anteriores veces fue un tramo menor. Esta vez han sido 3 km de cuesta tendida. Por otra, el flato, que sin llegar a ser incapacitante sí ha sido molesto. Y por último, creo que lo fundamental, el calor. He sudado como no recuerdo. De hecho, tras tomar la bebida isotónica que nos han dado al llegar a meta y despedirme de los FFDR he tenido que buscar desesperadamente un establecimiento para comprar agua. Creo que he llegado algo deshidratada... Según el Garmin Center hemos corrido con una temperatura de 27ºC, a las 22:30h... ¡Una pasada!

Otra carrera más que sumar a la lista. Otra experiencia diferente. Otro buen rato compartiendo afición con buena gente.

Esta vez no tengo foto (al menos de momento). Pero he conseguido una exclusiva...

Regresaba a casa... 

Serían poco más de las doce de la noche...


La Cenicienta también viaja en Metro...